La Falacia de la Multitarea

Solo un muy pequeño número de personas exhibe capacidades para realizar más de una tarea "simultáneamente", lo más que podemos aspirar los demás es a un “switcheo” rápido entre tareas.

Ya con canas en la barba confieso que me costó trabajo entender que yo no estaba en esa honrosa lista y doy gracias por eso. Pocas cosas más buenas que una actividad a la vez, poniendo toda tu capacidad y amor para hacerlo "bien".

Se puede amenizar la tarea con un buen complemento

¿Música para acompañar? Por supuesto, algo adecuado, desde clásica hasta heavy metal pasando por boleros, tangos, rap y electrónica, depende del trabajo que traigas entre manos y de tus gustos.

¿Un break para preparar una taza de café y sorberla despacio mientras planeas la siguiente acción en el proyecto o para pensar en algo totalmente irrelevante? Por supuesto, las interrupciones son mandatorias un un proceso creativo.

Noticias en el fondo cuando lees o trabajas, Facebook cuando estás conversando con alguien, Angry Birds en la cena o PEOR AÚN responder textos cuando vas conduciendo son un grandísimo !NO!

El secreto está en disfrutar de las pequeñas cosas

El cerebro lo hace muy bien cuando es una cosa a la vez y tu ser lo disfruta más, desde tus viseras hasta tu cerebro. Estar presente y conectarse en el momento es cuando más percibimos, más aprendemos y más entregamos. Podría citar artículos y estudios a granel que demuestran que esto es verdad pero hoy les cuento lo que aprendí a mis casi 62 años.

Las cenas en casa con mi esposa, mis hijos y sus novias, sin celulares o distractores son una delicia, hablamos, nos reímos, disfrutamos la comida, crecemos, compartimos y nos amamos.

Ver televisión con mi esposa centrados en el drama y compartiendo miradas, sonrisas y comentarios sobre la actuación, la fotografía o el libreto, ¡Ahhhhh! ¡Una delicia! Así no estemos de acuerdo, que importa. Y debo confesar que pasamos ratos muy agradables y constructivos recostados en la cama cada uno en su celular inmerso en sus asuntos y redes, mostrándonos de cuando en vez la última foto publicada, los chistes que están circulando, la última noticia y lo que opina fulanito.

En el “yo con yo”, explorar lo que pasa en el mercado del algodón o en la tecnología textil o en el diseño o en las relaciones y comportamientos humanos sentado a mis anchas en el sofá de casa en compañía de un café preparado en la prensa francesa, extrayendo cada enseñanza que los redactores quisieron transmitir es un verdadero placer. Y conozco carpinteros, médicos, arquitectos, cocineros, padres, maestros y un gran etcétera que lo hacen así.

Ahora, si estás con tu hijo o hija, suspende y aísla el "ruido", eres de ellos y son tuyos, de nadie ni nada más. Igual con tus padres, cónyuge, amigos, colaboradores, igual con tu profesión y tu hobby. Suelta, baja los brazos, has "doble click" en tu mente, abre esa sola ventana, agranda la pantalla y céntrate. Lo vas a pasar muy bien y ellos también ¡Garantizado!.

Escrito por: Germán Serrano